En pleno centro de Santiago, a tan solo pasos de la agitada Alameda, se esconde uno de los rincones más encantadores y significativos de la capital: el Barrio París-Londres. Con su trazado sinuoso y su aire pausado, este conjunto urbano ofrece un viaje a través del tiempo, entre adoquines centenarios y fachadas que emulan la magia decorativa del Viejo Continente.
Hay lugares que no solo forman parte de una ciudad: cuentan su historia. Plaza Italia y el eje Vicuña Mackenna han acompañado por más de 150 años el crecimiento y las transformaciones de Santiago, desde el antiguo Camino de Cintura Oriente hasta la renovada explanada que hoy vuelve a conectar sus parques y habitantes.