/ Barrio París Londres / Arquitectos del barrio París Londres

Arquitectos del barrio París Londres

Un conjunto excepcional de fachadas historicistas forman parte de este singular rincón de Santiago, donde a inicios del siglo XX, jóvenes arquitectos pudieron plasmar su propia visión de la arquitectura y la ciudad.

Cuando los promotores inmobiliarios Ernesto Holzmann y Roberto Araya decidieron construir en la Manzana Residencial Modelo —nombre original del actual barrio París-Londres—, Santiago atravesaba un período de profundas transformaciones políticas, sociales y urbanas. Estos cambios impulsaron la reconversión de numerosas manzanas con el fin de generar nuevas viviendas para la creciente población que comenzaba a llegar a la capital.

En ese contexto surgieron distintas soluciones habitacionales: pasajes residenciales como los cité en barrios como Matta y Yungay, los primeros edificios en altura y también refinados microbarrios. En estos últimos se buscaba fusionar la belleza de la arquitectura con el encanto del confort moderno, representado por adelantos como el alcantarillado, la electricidad, el teléfono, el automóvil, la calefacción, los baños y las cocinas modernas, junto con patios interiores que aseguraban luminosidad y ventilación, así como la moda de las amplias terrazas en las azoteas, que transformaron para siempre la forma como los chilenos habitábamos el espacio privado.

Jugaron un rol esencial en este proceso de renovación la figura de arquitectos e ingenieros que habían recibido una formación profesional en nuestro país, como los egresados de la Universidad de Chile y la Universidad Católica. A ellos se sumaron otros compatriotas que habían viajado a Estados Unidos o a Europa y que, al regresar a Chile, trajeron consigo no solo los últimos avances en tecnología de la construcción, sino también nuevas ideas y enfoques para aplicarlos en nuestras ciudades. Esto no era nuevo, hacía 1849 comenzó la formación formal de arquitectura en nuestro país de la mano de Claude François Brunet de Baines, arquitecto francés contratado por el Estado para crear el primer curso de arquitectura, y a quien se le debe el diseño del Teatro Municipal. Tras su repentina muerte en 1855, lo sucedió otro compatriota suyo, Lucien Hénault, autor del Palacio Pereira y la Casa Central de la Universidad de Chile. Y de este innovador curso surgieron los primeros arquitectos nacionales: Manuel Aldunate y Fermín Vivaceta. 

Décadas más tarde, con un ambiente profesional de la arquitectura ya consolidado, Ernesto Holzmann hijo estuvo a cargo del trazado de la Manzana Residencial Modelo, con el apoyo de su padre y de Roberto Araya. Este proyecto abrió las puertas a otros jóvenes arquitectos, quienes pudieron asumir —en muchos casos por primera vez— la noble tarea de diseñar y construir espacios pensados para la posteridad. Entre ellos figuraban Ricardo González Cortés —autor del célebre Edificio del Seguro Obrero y de otros destacados ejemplos del Art Déco—; la dupla conformada por Alberto Risopatrón y Hernán Rojas Santa María; Arturo Wolleter y Juan Pistono; Jorge Millán; José Alcalde; y Alberto Álamos, quien trabajó paralelamente en la construcción de algunas residencias en otra manzana de características similares: el barrio Concha y Toro.



Ernesto Holzmann Ramírez. (1875–1972)
Fue un empresario y desarrollador urbano chileno. Creció en Valparaíso y desde joven mostró un carácter inquieto y emprendedor. Tras abandonar sus estudios escolares, comenzó a trabajar en un banco del puerto, donde aprendió el funcionamiento del mercado financiero y logró reunir su primer capital mediante la compra y venta de acciones. Su vida temprana estuvo marcada por dificultades, especialmente después del Terremoto de Valparaíso de 1906, que lo dejó prácticamente sin bienes. Decidido a recomenzar, probó suerte en la minería de oro en la cordillera cercana a San Fernando y posteriormente emprendió en Valparaíso con un servicio de aseo urbano, iniciativa que alcanzó gran notoriedad. Con el declive del puerto tras la apertura del Canal de Panamá, Holzmann se trasladó a Santiago, donde desarrolló su mayor vocación: la creación de espacios urbanos. 
El historiador Miguel Laborde describe su motivación señalando que Holzmann, “amante de la vida urbana y del caminar —nunca manejó vehículos—, se dio cuenta de que la capital carecía de barrios atractivos cercanos al centro, donde la gente pudiera vivir y trabajar o estudiar desplazándose a pie”. Inspirado por ideas urbanísticas europeas, impulsó la construcción del barrio Barrio París-Londres. 
Además de este conjunto, Holzmann participó en otras iniciativas urbanas, como la apertura de calles Almirante Montt, Huelén y Biarritz en Providencia; junto con la creación del Cine Alameda y posteriormente el Cine Normandie (actual Cine Arte Alameda). Filántropo,  apoyó obras sociales como el Pequeño Cottolengo de Don Orione.




Roberto Julio Araya Lagos (1877-1953)
Destacado empresario inmobiliario y diplomático chileno, reconocido por su papel en la transformación urbana de Santiago. Se desempeñó como cónsul general de Paraguay en Chile y ejerció como alcalde de Valparaíso en 1910. 

Carismático y sociable, Araya fue clave en varias iniciativas urbanísticas junto a Ernesto Holzmann, incluyendo la creación del emblemático Barrio París-Londres y la apertura de la calle Almirante Montt. En sociedad, impulsaron también la construcción del Cine Alameda en 1936, ubicado en la esquina de la Alameda de las Delicias con Maipú, que se convirtió en el más grande de la ciudad, con capacidad más de 2000 espectadores. En su vida personal, contrajo matrimonio en primeras nupcias con Elena Feuereisen Harms y luego con Gabriela Navarrete Rücker.



Pero sin duda, quienes tuvieron una participación más prolífica en el barrio fueron tres arquitectos: Eduardo Knockaert, Ricardo Larraín Bravo y Alberto Cruz Montt.

A través de numerosas residencias y edificios, plasmaron su impronta, integrando diversos lenguajes estilísticos que reflejan la transición entre los modelos europeos y la consolidación de una arquitectura moderna en Chile.


Eduardo Knockaert Salgado (1893–1971)
Arquitecto formado en la Universidad de Chile, desarrolló una carrera vinculada tanto a la planificación urbana —particularmente en Lota— como a la construcción de edificios comerciales y corporativos en el centro de Santiago.

En el barrio levantó varias residencias de impronta historicista, transitando por estilos cercanos al neoclásico italiano, el neocolonial, el neogótico y el Tudor. Entre sus obras destaca uno de los inmuebles más icónicos del sector, ubicado en Londres 49, cuya silueta evoca la de un castillo francés, con una alta torre visible desde distintos puntos del barrio.


Ricardo Larraín Bravo (1879–1945)
Formado en la École Spéciale d’Architecture de París, fue uno de los arquitectos chilenos más influyentes del siglo XX, introduciendo en el país los principios del Higienismo y del urbanismo moderno. 

En el barrio París Londres proyectó edificios de refinada impronta, en los que recorre diversos estilos, aunque con una marcada cercanía a las líneas clásicas y ornamentaciones de gran calidad estética. Entre sus obras destaca la antigua residencia del doctor Croizet, en Londres 25, donde incorpora el copihue como motivo decorativo; así como otros inmuebles que exploran distintos lenguajes, como la antigua casa de Marcos Montt en Londres 27, con su balconaje neocolonial, y la singular casa de Londres 61, donde integró mosaicos, herrerías y ornamentaciones inspiradas en la arquitectura florentina.



Alberto Cruz Montt

(1879–1955)

Alberto Cruz Montt estudió también en la École Spéciale d’Architecture de París, junto a su amigo Ricardo Larraín Bravo. 
Desarrolló una trayectoria marcada por su labor en edificios de carácter público y por una prolífica producción de obras privadas, en las que imprimió una arquitectura de raigambre clasicista, refinada y monumental. Sin embargo, en este barrio se inclinó por la reinterpretación del estilo neocolonial, un movimiento muy en boga a comienzos del siglo XX. 

Este lenguaje se aprecia en el conjunto de residencias de Londres 92–96, en la antigua casa que perteneció a Exequiel Tapia en París 801 y en la de Londres 65–67, que actualmente alberga nuestra Corporación Patrimonio Cultural de Chile.
Subir