MUSEO Y PATRIMONIO: VERNISSAGE

Por Norma Alcaman Riffo
Master in Management degli Eventi Artistici e Culturali (Florencia, Italia)

Desde hace más de 300 años, se usa la expresión francesa “vernissage” para referirse a la inauguración de una exposición donde los artistas dan a conocer sus obras, ya sea en un museo o una galería de arte. Inmediatamente, vienen a nuestra memoria colectiva las imágenes de invitados importantes del ámbito económico, cultural e intelectual en una atmósfera refinada de gente conocida, con el discurso del artista refiriéndose al sentido de su obra y su visión de mundo. Luego, un brindis con champagne, conversaciones de personas cultas y, por cierto, muchas fotos. Resulta entonces pertinente la pregunta, ¿De dónde proviene este nombre?

“Vernissage” se refiere al “vernis”, que significa barniz en francés. A partir del siglo XVII, los pintores comenzaron a exponer sus obras al público en los salones o academias de pintura en París. Durante el primer día, asistía un grupo de invitados compuesto por mecenas del arte, patrocinadores, coleccionistas, personajes influyentes y amigos del medio artístico, quienes tenían el privilegio de apreciar las obras mientras los artistas daban los últimos retoques a sus obras en el lugar y finalizaban sus creaciones aplicando la capa protectora de barniz. Es así como estas sesiones fueron denominadas vernissage (barnizado).

 

Perat: “Vernissage au salon”. Paris, 1866. Aquí podemos apreciar a los artistas dando los últimos toques y barnizando sus cuadros

En el siglo XIX, esta práctica pasó a llamarse “Varnishing Day” en Inglaterra, donde estaba muy codificada. Después de colgar los cuadros en las paredes, los miembros de la Royal Academy of Arts tenían tres días para terminar sus obras y dar el toque final barnizándolas. Al famoso pintor romántico William Turner le encantaba terminar sus cuadros en público, lo cual le permitió medirse con la competencia y modificar su trabajo para superar el de sus compañeros.

Durante el siglo XX, desaparece la práctica de terminar las obras en el lugar de la exposición, pero el vocablo vernissage permaneció como sinónimo de apertura de la exposición, incluso cuando se acentuó el carácter comercial de las exposiciones, de manera gran parte del selecto público estaba conformado por potenciales compradores, coleccionistas, inversionistas y críticos de arte. Por este motivo, se difundieron algunas variantes, tales como midissage o mitad de la exposición y finissage o último día de la exposición. Este término se usa desde 2003 para referirse al hecho de celebrar al final la buena recepción que tuvieron las obras, tanto por parte tanto del público, como de los compradores.

Además, el vernissage puede ser: a) privado, es decir, se organiza sin público general, solamente con invitados cuidadosamente escogidos, para ofrecerles una visita privada. Normalmente, al día siguiente se abren las puertas al público general; b) público. Esto es, se realiza con personas de diversas actividades que están interesadas en el tema y que han sido invitadas de manera amplia a través de redes sociales, mailing list o la prensa escrita.

Actualmente, en Chile, se habla de “inauguración”, “cóctel de apertura” o “cóctel de bienvenida”, que a veces es todo un acontecimiento social y cultural, donde se contrata una productora de eventos para que se ocupe de la decoración, iluminación, música y servicio de catering. Paralelamente, se puede contratar el marketing online, la organización y la difusión, ya sea en la prensa como en redes sociales.

Vernissage de la exposición “Santiago a color. Vistas y momentos entre 1955 y 1975”, organizada por Extensión Cultural y la Licenciatura en Artes y Conservación del Patrimonio, de la Universidad San Sebastián, junto con Estudio Brugmann. En la foto: Norma Alcaman y Nicolás Fernández. Santiago, 2023.

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