Como Corporación Patrimonio Cultural de Chile, nos alegra anunciar a las y los ganadores del Concurso Fotográfico “Chile, Patrimonio Natural 2026”, iniciativa que organizamos en el marco del Mes del Patrimonio con el propósito de reconocer, a través de la fotografía, la diversidad de paisajes, ecosistemas, especies y territorios que forman parte esencial de nuestro patrimonio natural.
Esta convocatoria invitó a personas de distintas edades y lugares del país a compartir su mirada sobre la naturaleza chilena. Recibimos una alta participación y una valiosa diversidad de imágenes que dan cuenta del vínculo profundo que existe entre las comunidades, el territorio y la vida natural que nos rodea.
Desde los bosques milenarios del sur hasta el desierto costero, desde aves nativas hasta mamíferos y especies amenazadas, las fotografías seleccionadas nos recuerdan que el patrimonio natural también es memoria, identidad, belleza y responsabilidad compartida.
El primer lugar fue otorgado a Cristóbal Matías Muñoz Vergara, por su fotografía “Ambiente milenario”, capturada en el Parque Nacional Conguillío. En ella, las araucarias emergen entre la niebla en una escena que parece suspender el tiempo. Su autor describe el momento como una experiencia “indescriptible”, nacida de una caminata entre araucarias milenarias y el frío intenso, mientras buscaba el amanecer junto al volcán Llaima.

El segundo lugar fue para Miguel Ángel Tapia Miño, con la fotografía “Sonrisa del desierto”, tomada en Punta de Choros, Región de Coquimbo. La imagen retrata a un joven zorro entre espinas y arena del desierto costero, en un paisaje donde la vida resiste con delicadeza. Como señala su autor, estos lugares nos recuerdan que “incluso en los ambientes más áridos, la vida encuentra la forma de florecer”.

El tercer lugar correspondió a Matías Rivera Campos, por una fotografía tomada en Machuca, San Pedro de Atacama, Región de Antofagasta, donde un grupo de guanacos avanza en fila por el desierto. La imagen destaca por sus colores, pendientes y texturas, mostrando uno de los paisajes más extremos de Sudamérica y la presencia de la vida en medio de esa inmensidad.

Junto a los tres primeros lugares, quisimos reconocer también tres menciones honrosas, que destacan por su sensibilidad, composición y capacidad de revelar instantes únicos de la naturaleza chilena.

La primera mención honrosa fue para Juan José Correa, por su fotografía de un Martín pescador en el Lago Todos los Santos. Su relato refleja la paciencia y el azar propios de la fotografía de naturaleza: luego de una larga búsqueda, el ave apareció inesperadamente a pocos metros, con un pez en el pico, permitiéndole capturar una escena precisa e irrepetible.
La segunda mención honrosa fue otorgada a Fernando Lavín Aravena, por su imagen de un Siete colores en el Canal Ifarle, Brisas del Sol, Talcahuano. La fotografía captura un instante de quietud de esta pequeña ave, resaltando sus tonos verdes, blancos, negros, amarillos y azules, y la diversidad cromática que da origen a su nombre.

La tercera mención honrosa fue para Andrewina Morrison Y., por su fotografía del abejorro chileno en el Castillo de Agüi, Ancud. La imagen pone en valor a una especie nativa amenazada y nos invita a reflexionar sobre la importancia de visibilizar y proteger la biodiversidad de Chile.

Agradecemos profundamente a todas las personas que participaron en esta convocatoria y compartieron con nosotros su mirada sobre el patrimonio natural del país. Cada fotografía recibida fue una forma de detenerse, observar y reconocer la vida que habita nuestros territorios.
Como Corporación Patrimonio Cultural de Chile, reafirmamos nuestro compromiso con la difusión del patrimonio en todas sus dimensiones.