PASEO DE SOCIOS VALLE DEL ACONCAGUA

El  sábado 24 de noviembre realizaremos, junto a socios y amigos. un paseo a San Felipe, en el Valle del Aconcagua.  Se trata de una zona de gran riqueza patrimonial e histórica que iremos descubriendo en un recorrido guiado por nuestro socio Raúl Elizalde, Coronel del Ejército en Retiro, gestor cultural independiente, Master en historia y gestión del patrimonio cultural de la Universidad de Los Andes  y gran conocedor de la zona.  Visitaremos la Iglesia del Buen Pastor, el Museo de la Sociedad de Historia y Arqueología, el Centro de Artes y Oficios, el convento y la iglesia de Padua, el convento de Curimón, la iglesia y museo franciscano, además de la casa del Presidente Pedro Aguirre Cerda.  Almorzaremos en el Club Social de San Felipe.


ATENCIÓN: CUPOS LIMITADOS!!

SÁBADO 24 DE NOVIEMBRE
SALIDA: 9.00 HRS.  LLEGADA A SANTIAGO:18:10 HORAS
PUNTO DE ENCUENTRO: PLAZA PERÚ (ISIDORA GOYENECHEA)
VALOR POR PERSONA: $31.000 (INCLUIDAS TODAS LAS ENTRADAS A ESPACIOS CULTURALES, ALMUERZO, COLACIONES  Y TRASLADO IDA Y VUELTA DESDE SANTIAGO EN BUS CON SEGURO PERSONAL)
INSCRIPCIONES CON ISIDORA.VERGARA@PATRIMONIO.CL

 

Valle del Aconcagua: patrimonio cultural, natural e histórico

Texto de Raúl Elizalde

Por estas tierras pasaron grandes personajes de la historia de Chile como Gabriela Mistral, el Ex Presidente Pedro Aguirre Cerda o el Ex Presidente argentino Domingo Faustino Sarmiento. Vivieron culturas ancestrales que llenaron de un profundo simbolismo el entorno natural y ocurrieron hechos históricos trascendentales para el desarrollo de la nación. Por esto, el Valle de Aconcagua es rico en patrimonio en muchas dimensiones. Desde vestigios en sitios arqueológicos como Petroglifos, el Parque Arqueológico Cerro Paidahuén -con vestigios de las culturas Inca y Aconcagua- hasta la diversa agenda cultural propuesta por Centros Culturales y Museos. La oferta cultural del valle es muy atractiva.​

El Valle de Aconcagua fue escenario de notables pasajes del proceso de independencia de Chile, uno de ellos es el Cruce del Ejército de Los Andes que pasó a través de la cordillera cabalgando o a pie para enfrentar a las fuerzas realistas. Una serie de monumentos y sitios recuerdan esta heroica gesta.

Este valle concentra también un importante patrimonio religioso:  acá vivió y desarrolló su obra la primera Santa Chilena Sor Teresita de Los Andes, en cuyo  honor se ha construido el Santuario de Auco en dónde descansan sus restos. El recinto posee un museo y está rodeado de hermosas áreas verdes. En la ciudad Los Andes se encuentra también el Convento de las Carmelita descalzas, lugar en donde vivía Sor Teresita. También destaca la Iglesia de San Antonio de Padua en la ciudad de San Felipe, sector de El Almendral, datada en 1860, junto al ex convento franciscano. Tanto el templo como el convento tienen la  categoría de monumento histórico nacional, al igual que la Iglesia del Buen Pastor, otro de los atractivos religiosos de la zona.  Inaugurada en 1879, fue diseñada por el famoso arquitecto Gustav Eiffel, el mismo creador de la famosa torre. Junto a ella se erige un notable museo religioso.

El recientemente inaugurado Centro Cultural Pedro Aguirre Cerda, es otro lugar a visitar, ubicado en la localidad de Calle Larga, en la restaurada casa del ex presidente de Chile Pedro Aguirre Cerda.  Alberga un museo con una muestra permanente de la vida y obra del ex mandatario además de salas y espacios para actividades culturales diversas. Justo enfrente se puede observar la casa del ex Presidente de Argentina Domingo Faustino Sarmiento.

San Felipe

San Felipe se sitúa a 18 km. de la extensa cordillera de Los Andes y es una de las localidades más trascendentales del Valle del río Aconcagua, debido a que fue la capital de la vieja jurisdicción de Aconcagua, transformada en el año de 1974 tras la Regionalización. El 4 de agosto, dia del aniversario de la ciudad, se celebra  con una actividad de canto a San Felipe, y en el mes de septiembre se realiza la presentación de conjuntos folclóricos en la Plaza de Armas..

Con más de 86.000 habitantes, se destaca por la producción de cereales, hortalizas,  herbaje para animales y frutas como el durazno, uva, albaricoque, ciruelas, pomas, peras, uva seca, nueces, semillas entre otros que conquistan diversos mercados mundiales, reemplanzando a  los cultivos tradicionales de caña, tabaco y trigo destinados al consumo interno.

Iglesia y centro patrimonial Hermanas del Buen Pastor

Varios acontecimientos de orden social, histórico, político y cultural marcaron el inicio del siglo XX en Aconcagua, especialmente en el ámbito educacional. Con anterioridad, en 1851, se establece en San Felipe la Congregación del Buen Pastor, perteneciente a la Orden de Santa María Eufrasia Pelletier, procedente de Francia. Posteriormente, dos establecimientos destinados a la formación de varones se instalarán en 1910 y 1911.  El Instituto Abdón Cifuentes, en San Felipe, fundado por el Centro Cristiano, y el  Instituto Chacabuco de la Congregaciónde los Hermanos Maristas, en Los Andes. En 1913 las Hermanas Mercedarias del Santísimo Sacramento, provenientes de Ciudad de México, fundan el colegio Santa Juana de Arco y el 24 de mayo de 1914 se crea el Instituto de las Hermanas Carmelitas de la Caridad, fundado el 26 de febrero de 1826 por Santa Joaquina de Vedruna.

La Iglesia del Buen Pastor, situada en la intersección de las alamedas O’Higgins y Yungay, forma parte de un conjunto que incluye en su interior el monasterio,  una escuela, un internado y un bello parque.  La construcción, de mediados del siglo XIX, combina elementos coloniales-neoclásicos. Los muros del edificio, de adobe, y las tejas, de arcilla, son una muestra de las técnicas de construcción rurales de antaño.

En 2010  fue oficialmente abierto al público, tras un proceso de selección y restauración, el “Centro Patrimonial de las Hermanas del Buen Pastor”, junto a la antigua iglesia. El montaje de este museo de Arte Sacro y Costumbrista, constituye un aporte significativo para el valle de Aconcagua y del país. Emplazado en una superficie aproximada de 1.200 metros el museo exhibe objetos de arte religioso de distintas épocas, desde mediados del siglo XIX, cuando llegan las primeras hermanas de dicha congregación a la ciudad. Copones, navetas, custodias, tenebrarios, atriles y cálices de plata realizados por los jesuitas forman parte de la muestra.

El Museo pretende homenajear a su fundadora, Santa María Eufrasia Pelletier quien se refería a Chile como “la misión de su amor”, dedicando su vida al servicio de la comunidad,  especialmente las mujeres. Como tesoros se han conservado objetos personales de la Santa. Se pueden destacar cajitas de madera con incrustaciones de nácar, la pluma con la que escribía y algunas pequeñas imágenes religiosas.

Interesante es la recreación de un escritorio usado por antiguas Superioras. En él se encuentra un óleo de la Madre Josefa Fernández Concha, -María San Agustín- que hoy está en proceso de canonización.  Una talla de la Virgen del Carmen se puede apreciar en la visita. Una cofradía dedicada a venerarla se reunía, en el siglo XIX, todos los primeros domingos del mes. Luego de la Eucaristía realizaban una procesión, llevando a la Virgen en andas. la muestra son los objetos litúrgicos.

Finalmente, el visitante puede recorrer los alrededores del claustro, donde las sombras de sus añosos árboles los invitan a caminar admirando la belleza y tranquilidad del lugar.

 Museo de la Sociedad de Historia y Arqueología de San Felipe

En el museo existe una muestra de la cultura de Aconcagua y otra de diversos objetos históricos que, principalmente, hacen referencia a San Felipe.

 Convento e Iglesia San Antonio de Padua del Almendral

La Iglesia de El Almendral se ubica en el pueblo de El Almendral, a 2 km de San Felipe. La construcción del convento se inicia en 1865 y la de la iglesia a fines de 1872.  El conjunto constituye la más auténtica expresión de identidad del sector. El templo, con advocación a San Antonio de Padua, fue inaugurado en el año 1876. En su interior existe una variada imaginería religiosa de época colonial, con mobiliario y figuras vestidas de la época. La torre y el frontis fueron diseñados por el franciscano y arquitecto Eduardo Provasoli, quien forma parte de un grupo de religiosos italianos de dicha orden que arribaron a esta región durante la Colonia.  Sus construcciones pueden apreciarse en diversos lugares del país.

La Iglesia y el Convento fueron declarados Monumento Histórico en el año 1972, época en que se encontraban desocupados pues los franciscanos habían abandonado las instalaciones. Poco después el lugar fue cedido a las Misioneras de la Transfiguración del Señor hasta el 1989, año en que el grupo fue disuelto. El terremoto de 1985 dejó importantes daños sobre la estructura de la Iglesia, razón por la que tuvieron que ser iniciadas obras para su recuperación. Además, tiempo después un incendio afectó gravemente las instalaciones del convento, que también tuvo que ser reconstruido.

Con el objetivo de rescatar los inmuebles, el Obispo Manuel Camilo Vial decidió crear una fundación que se encargara de aquello. Las instalaciones del convento fueron destinadas a la creación del Centro Cultural El Almendral, y el hogar de menores fue instalado a un costado de la Iglesia.

Con el terremoto del año 2010 el templo sufrió nuevos daños, en especial por el desplazamiento de las tejas de la techumbre, lo que permitió que en los días de lluvia, el agua traspasara hacia el interior de la iglesia. Por esta razón tuvieron que gestionarse nuevamente obras de restauración en el inmueble a través del programa Fondo del Patrimonio del Consejo Nacional de Cultura y las Artes (CNCA).

 Club social San Felipe, Casa Mardones

Una de las primeras ciudades coloniales fundadas durante el siglo XVIII fue la de San Felipe el Real, el 4 de agosto de 1740. Luego de ella proliferará la creación de pequeñas aldeas y pueblos en el Chile colonial. Uno de los vestigios que quedan de este periodo en San Felipe, es la Casa Mardones. Situada en el sector norte de la avenida Yungay, cuya construcción data de fines del siglo XVIII.

La casona original constaba de tres cuerpos de un piso y de una crujía, que rodean un patio central abierto, formando una U. El ala norte de esta construcción estaba destinada para bodegas, como era usual en este tipo de casas rurales. En torno a un patio central existían corredores porticados al que se accede por el zaguán, con tejas coloniales y estructura de adobe. Posee una portada, con fuertes pilastras que enmarcan el vano del zaguán y su parte superior se inscribe en un frontón triangular rematado a dos aguas a la manera de un mojinete. Estas últimas corresponden a modificaciones realizadas a principios del siglo XX.

En un principio el edificio quedaba en las afueras de la ciudad. Se trataba de una propiedad agrícola, la cual fue adquirida en 1830 por la familia Mardones. Desde entonces el predio es reconocido como Chacra Mardones. Don José Elorza Uriona, uno de sus posteriores propietarios, hará una serie de modificaciones al inmueble. Por sobre todo reparó y mejoró el ornamento de la propiedad, incorporó en dos de sus salas principales, valiosos artesonados de madera de algarrobo, tallados por el artesano sanfelipeño Juan Beas. También en el Gran Salón colocó una viga del siglo XVIII finamente trabajada, que perteneciera al convento original de Curimón. En el vano que corresponde al zaguán, manda a construir una portada de diseño clásico con acento barroco, copia bien lograda de alguna portada colonial desaparecida.

En el año 1988 este inmueble es declarado Monumento Nacional, bajo la categoría de Monumento Histórico. Actualmente pertenece al Club San Felipe, organismo que la conserva en buenas condiciones.

Catedral de San Felipe

La plaza de armas o central, reunió los edificios de los principales poderes de la época. En sus respectivos costados se instaló el cabildo, la casa del corregidor, la cárcel y por su puesto la iglesia. Si bien la actual Catedral no es el edificio original, tiene sus cimientos en la construcción de la Iglesia Matriz entre 1748 y 1751, la cual se mantuvo en pie solo hasta mediados del siglo XIX, debido a la constate acción de terremotos que la fueron deteriorando. Este edificio contaba con tres naves, cuatro capillas y dos torres. Con la destrucción de la Iglesia Matriz, el Presbítero José de los Dolores Villarroel mandató la edificación más moderna y antisísmica.

En el mismo lugar que su antecesora, la Iglesia Catedral fue construida en 1840 en albañilería de ladrillo con mortero de barro y cubierta de tejas. Sus tres naves fueron separadas por columnas de madera con base de granito rojo. Cuenta con una torre y el cielo de la iglesia es de artesonado de madera. La fachada es adornada como un antiguo dintel de espino sobre la puerta principal, que data de la época de la fundación de San Felipe. Además existen dos relieves, uno alusivo a la Fundación de San Felipe El Real y el otro a la Fundación del Obispado de San Felipe de Aconcagua.

Posteriormente, durante la administración del cura don Guillermo Echeverría, se colocó cadena de concreto armado embebidas en los muros, artesanados en los cielos de las tres naves y se construyó una amplia cripta. Todas estas fueron resultado del trabajo del arquitecto Exequiel Fontecilla Larraín y del Ingeniero José Mascayano. A fines de la década de 1970 se desarrollarán las últimas intervenciones al templo, efectuadas por el presbítero Félix Arévalo, quien restauró fachada e interiores y reformó el presbiterio dándole el aspecto que actualmente posee.

En 1925 Pío XI, mediante la Bula apotolocismuneris ratio, junto con erigir la Diócesis de San Felipe, eleva a la Iglesia Parroquia de San Felipe como Templo Catedral. Décadas después, en 1989 fue declarada Monumento Nacional gracias a su relevancia histórica, valor arquitectónico e importancia para los habitantes de la ciudad.

La Plaza de Armas

Es considerada como una de las más bellas de Chile, ya que en ella recalcan unas esculturas italianas que simbolizan las cuatro estaciones del año. Éstas se sitúan en cada una de las esquinas de la plaza de Armas de San Felipe.

Iglesia y convento de Curimón, Museo Franciscano

A 7 km. aproximadamente de San Felipe se ubica este museo,  albergado por la Iglesia y Convento de la orden Franciscana de Curimón. Cuenta con valiosos cuadros de los siglos XVI, XVII y XVIII,  invaluables documentos histórico-religiosos y otros objetos de la época colonial. Su construcción es de estilo colonial y es Monumento Nacional. El origen del pueblo se remonta a los albores de la conquista española en Chile, pues Curimón es un poblado de origen prehispánico que se emplaza en la ruta del Camino del Inca, por el que Pedro de Valdivia y sus hombres arribaron al valle central.

La orden de los franciscanos se asentó en Curimón hacia fines del siglo XVII con el objetivo de emprender la evangelización de los indígenas del lugar. Comenzaron a levantar su iglesia y convento a comienzos del siglo XVIII, con advocación a Santa Rosa de Viterbo. Sin embargo, ambas construcciones fueron destruidas por el terremoto de 1730.

El conjunto fue restaurado en 2012 luego del terremoto de 2010. En los alrededores del convento tuvieron lugar varios hechos relevantes en la historia de Chile. El 4 de agosto de 1740, José Antonio Manso de Velasco firmó el acta de fundación de la ciudad de San Felipe. Además, en 1817, sus claustros alojaron al ejército de los Andes poco antes de su enfrentamiento con las tropas realistas en la batalla de Chacabuco.​

 Casa de Pedro Aguirre Cerda

La casa en la que nació el ex Presidente Pedro Aguirre Cerda se encuentra ubicada en el sector de Pocuro en el pueblo de Calle Larga, en la Provincia de Los Andes. Se trata de una casa de carácter rural, austera pero de calidad, levantada en adobe, con un doble corredor exterior, que posiblemente data de mediados del siglo XIX. En ella vivió el ex Presidente durante su infancia y hasta los 18 años, entre 1879 y 1897, cuando partió a Santiago para convertirse en profesor de castellano.

Se encuentra rodeada por otra construcción, también de carácter rural y edificada en adobe, en la que el ex Presidente fundó la Escuela Granja Agrícola F-511, en el año 1938, al comienzo de su mandato. En su apogeo la escuela albergó cerca de 120 alumnos provenientes tanto del Pueblo de Pocuro, como de otras localidades cercanas. Funcionó hasta 1997, fecha en la que se decretó el cierre definitivo tanto de la escuela como de la casa patronal, por su grave estado de deterioro.

En consideración a su valor histórico y cultural, como parte de la identidad de los habitantes de Pocuro y de la comuna de Calle Larga, la casa fue declarada Monumento Histórico en el año 1972. Por su parte, la Escuela Agrícola F-511 recibió la misma declaratoria en el año 1979. El paso del tiempo provocó importantes daños en ambas construcciones, los que se acentuaron por la ausencia de trabajos de mantención de las estructuras de adobe. Los terremotos de 1985 y de 2010 provocaron importantes daños, siendo este último el más destructivo.

En el año 2012 el Consejo de Monumentos Nacionales aprobó la restauración de la Escuela y la Casona, enfatizando su valor y trascendencia histórica, para lo cual se realizaron arreglos cuidando que se mantuviera la armonía de la construcción original. Las intervenciones tuvieron como objetivo la puesta en valor del inmueble, para lo que se reemplazaron las partes en mal estado y se incorporaron instalaciones que sirvieran para albergar un nuevo proyecto cultural. Actualmente la ex Escuela Agrícola F-511 y la casa donde nació Pedro Aguirre Cerda conforman el Centro Histórico y Cultural que lleva el mismo nombre del ex Presidente. Este se compone por un museo emplazado en la Casa, y un centro cultural en la ex Escuela Agrícola.