400 AÑOS DEL CONVENTO DE SAN FRANCISCO, ÍCONO DEL SANTIAGO COLONIAL

El pasado 31 de octubre se conmemoraron los 400 años desde el término de la construcción del Convento de San Francisco, valioso patrimonio arquitectónico religioso y cuna del franciscanismo en Chile que, a pesar de los diversos cambios que ha experimentado la ciudad de Santiago, se mantiene como ícono desde los tiempos fundacionales de nuestra capital.

Se trata de uno de los complejos arquitectónicos más antiguos de Santiago, cuyas edificaciones comenzaron en 1572, cuando el cabildo de la ciudad de Santiago cedió un extenso terreno a los hermanos franciscanos al norte de La Cañada (actual Av. Bernardo O’Higgins), para cuidar la ermita del perpetuo socorro.

En dicho lugar, se construyeron muchas edificaciones, siendo éste el convento más importante llamado convento mayor o la casa grande, finalizándose su edificación en 1623. Algunos elementos arquitectónicos que destacan son sus preciosas columnas toscanas y su arquearía estilo romana, espacio donde hoy podemos admirar un bello jardín central.

“El conjunto arquitectónico Iglesia-Convento se destaca por conservar su presencia urbana desde la colonia, y se convierte en un paradigma de la permanencia en una ciudad que está en constante cambio por los procesos de modernización. Es parte del paisaje urbano y ha logrado interactuar el pasado con el presente de la ciudad y adecuarse a las nuevas necesidades”, señala la directora del museo de San Francisco, Carolina Vergara.

La arquitectura austera del claustro responde a un estilo interno de vida monástico caracterizado por la simplicidad, la cual a lo largo de los años ha tenido que enfrentar una serie de sismos (tal como fue el del 13 mayo de 1647), lo que ha implicado una serie de reparaciones y reconstrucciones, en especial en el segundo piso del convento.

Se sabe que llegaron a habitar este claustro más de 120 frailes y que fue el convento más extenso que tuvo la ciudad de Santiago en los tiempos coloniales, ya que sus límites en un momento iban desde lo que es hoy la calle San Francisco hasta la calle San Diego y desde la Alameda hasta Avda. Matta.

En 1913 se da inicio a la demolición de los conventos interiores, donde posteriormente se crea el barrio Paris y Londres. El convento se ve reducido al Claustro Principal y se reconstruye en 1929 su límite poniente que enfrenta la recién creada calle Londres. A pesar de la reducción del sitio conventual, esta arquitectura sigue siendo un hito en la ciudad y se convierte en protagonista de los nuevos proyectos de modernización urbana.

En 1945 se ensancha la Alameda eliminando la pérgola de las flores y autoridades de la ciudad desean demoler la iglesia para poder regularizar el trazado de la Alameda. Sin embargo, en 1951 este conjunto iglesia convento es declarado Monumento Nacional para protegerlo de su demolición.

“El convento es un lugar único en Santiago, es su síntesis histórica desde sus inicios y se mantiene en una ubicación estratégica de la ciudad. Los cuatro siglos han ido dejando sus huellas, variando sus límites y transformando sus espacios sin dejar con ello de perder su lógica de conjunto, de presencia urbana y de relación con su entorno. Gracias a su capacidad de adaptación en el tiempo, ha logrado transformarse acorde a los cambios de la ciudad, a complejas situaciones políticas y sociales y a los nuevos usos”, reflexiona Carolina Vergara.

Por 346 años, el complejo de los hermanos franciscanos se mantuvo como claustro y en el año 1969 se decidió abrir en el primer piso el Museo de San Francisco, lugar que hoy alberga importantes piezas de arte colonial religioso.

Galería de imágenes


Una arquitectura austera que responde a un estilo interno de vida monástico caracterizado por la simplicidad de su estilo
Una arquitectura austera que responde a un estilo interno de vida monástico caracterizado por la simplicidad de su estilo
Este claustro es de gruesos muros de adobe y con corredores con arquería, hecha de cal y ladrillo, de estilo romano con doce pilastras en cada lado y un patio central.
Este claustro es de gruesos muros de adobe y con corredores con arquería, hecha de cal y ladrillo, de estilo romano con doce pilastras en cada lado y un patio central.
Jardines interiores del convento de San Francisco
Jardines interiores del convento de San Francisco
Vista aérea de la Iglesia y Convento de San Francisco
Vista aérea de la Iglesia y Convento de San Francisco
El Director Ejecutivo de la Corporación Patrimonio Cultural de Chile, Roberto Fuenzalida, en la celebración de los 400 años del convento de San Francisco
El Director Ejecutivo de la Corporación Patrimonio Cultural de Chile, Roberto Fuenzalida, en la celebración de los 400 años del convento de San Francisco